Rendimiento en condiciones reales Durante las pruebas, el Kite no solo demostró su resistencia, sino también su eficiencia operativa. Manteniendo una velocidad de crucero superior a los 80 km/h, el dispositivo demostró ser una herramienta de alto rendimiento para misiones de larga distancia. La clave: El sistema híbrido VTOL El diseño del Kite permite lo mejor de dos mundos: Modo Cuadricóptero: Ideal para maniobras precisas y despegues en espacios confinados, con una autonomía de 45 minutos. Modo Ala Fija: Optimizado para el planeo y la eficiencia, logrando alcanzar el hito de las 3 horas. Seguridad garantizada: El sistema está programado para mantener siempre una reserva de energía suficiente que permita la transición y el aterrizaje vertical de forma segura tras completar su misión en ala fija. Robustez y Carga Útil Más allá de su autonomía, el Kite destaca por su capacidad de trabajo. Con una carga útil (payload) de entre 5 y 8 kg, se adapta a diversas aplicaciones, desde sensores avanzados hasta logística ligera. Todo esto, manteniendo la estabilidad frente a rachas de viento de hasta 80 km/h, lo que garantiza operatividad en entornos meteorológicos desafiantes donde otros drones tendrían que permanecer en tierra.
Aterrizaje autónomo del Kite VTOL — IMS Drones
Este éxito en las pruebas privadas reafirma el compromiso de IMS con la ingeniería de precisión y la búsqueda constante de soluciones que amplíen los límites de lo posible en el sector de los drones.